domingo, 28 de junio de 2009

Fluidos de Corte


Durante este semestre tome el curso de Procesos Mecánicos, en el cual el primer tema a tratar fue el mecanizado y decidí profundizar en este, específicamente en los contratiempos que puede presentar.
Les cuento, el mecanizado es un proceso de fabricación basado en un conjunto de operaciones con el fin de remover material de una pieza, con distintas herramientas. Existen dos formas de operar, podemos realizar un mecanizado por arranque de viruta o abrasión. En el rubro se conocen varias formas de remover material, como un taladrado, cilindrado y cada una es utilizada dependiendo de los requerimientos de pieza. Es de conocimiento general que la realización de algunos tipos de corte en materiales, requieren un mayor cuidado o tratamientos especiales, ya que pueden presentar complicaciones.
El rápido desgaste de la herramienta, alteración en la temperatura de la pieza y de la herramienta, provocarían eventualmente, por ejemplo, la fractura de la pieza, un sobrecalentamiento de la herramienta u otro contratiempo, que una empresa no esta dispuesta a enfrentar ya que provocaría una baja en la producción y quizás perdidas importantes económicamente hablando.
Con el fin de mejorar el proceso de mecanizado, se han creado los fluidos de corte.
Cuando hablamos de mejorar el mecanizado, específicamente buscamos que el calor generado durante este se disipe, del mismo modo esperamos lubricar los elementos participantes con el fin de proteger la herramienta y pieza de la corrosión y oxidación. Algo importante es disminuir los costos y la existencia de un fluido de corte es de gran ayuda al momento de reducir energía para efectuar el corte.
Los fluidos de corte presentan dos propiedades esenciales para su utilización en el mecanizado, estas son, su poder refrigerante y lubricante.
Cuando nos referimos a su poder refrigerante, hablamos de la capacidad de este, de almacenar energía calórica, también conocida como calor específico. Un líquido que posee una baja viscosidad, posibilita el baño completo del objeto y maximiza el contacto térmico, así, mientras mayor sea el contacto con la herramienta y su calor específico sea alto, mayor será su poder refrigerante.
El poder lubricante del fluido reduce el coeficiente de roce, permitiendo el deslizamiento de la viruta sobre la cara anterior de la herramienta y del mismo modo el fácil desplazamiento de la caja de herramientas, cojinetes, u otro elemento que se deslice por la herramienta y que involucre un desgaste su trabajo en contacto directo con la maquina.
Ya lo saben, para realizar un correcto uso de una maquina herramienta, debemos tener en cuenta estas dos variables, que si bien implican un costo, ayudaran enormemente al correcto funcionamiento y a un aumento de la vida útil de nuestro equipo.